Cómo buscar vida en Marte
La creación de una herramienta común que permita el análisis de fragmentos de rocas y otras muestras de la superficie marciana, es la propuesta realizada por un grupo de investigadores y publicada recientemente en la revista especializada Planetary and Space Science.
Este instrumento serviría para mejorar la eficacia de los aparatos empleados en la actualidad cuyo objetivo es la búsqueda de vida en Marte. Desde hace años, el material empleado para analizar las sustancias (rocas, sedimentos, etc.) que se encuentran en el suelo del planeta rojo, son analizados a través de un espectrómetro de masas, un material muy recurrido para el estudio de objetos en el espacio.
Precisamente, la adaptación creativa desarrollada por este equipo de investigadores consiste en la adición de otras dos herramientas muy útiles para realizar esta función de análisis: un láser y un embudo de ion. Además, aseguran en el artículo, que un sistema que combinado a la espectrometría de masas podría funcionar con mejores resultados, gracias a que no tendría que manipular los elementos recogidos.
La idea surgió de Paul Johnson, líder del equipo y científico que trabaja en el Jet Propulsion Laboratory de Pasadena, California (JPL en sus siglas en inglés), tras conocer la existencia de un tipo de tecnología que era capaz de juntar un embudo de iones con la espectrometría de masas. Una técnica desarrollada por Keqi Tang y Dick Smith, del Departamento de Energía del Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico.
Sin embargo fue William Brinckerhoff, de centro espacial Goddard de la NASA, el que consiguió, gracias a su experiencia en el campo de la miniaturización de instrumentos científicos, conseguir reducir el tamaño de la anterior herramienta e incorporarla, con la colaboración de Robert Hodyss, (otro científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro) a una nueva y mejorada herramienta, eso sí, todavía en fase de pruebas.
El “problema” de la utilización de un espectrómetro de masas es que requiere una manipulación previa de los materiales encontrados. El programa “Viking”, en la década de los 70, ya empleo este sistema y fue necesario emplear una pala para conseguir los fragmentos de piedras y tierra, para posteriormente ser metidos en una cámara y calentados.
De igual manera, aunque con las mejoras incorporadas a lo largo de los últimos años, que se tiene previsto utilizar en la próxima misión a Marte –conocida como “Mars Science Laboratory”- como un instrumento más del “Curiosity”, nombre con el que se bautizó al próximo y mejorado vehículo rover que se mandará a la superficie del planeta rojo este mismo año.
El autor principal del artículo, Paul Johnson, aseguró en la revista Planetary and Space Science que “hay una gran cantidad de emocionantes descubrimientos sobre Marte que aún no se han hecho” y “esta técnica podría hacer comprender la composición de las rocas y los suelos de Marte, incluyendo las pruebas para confirmar la existencia de tipos de vida mucho más sencillas”.
Todavía queda un largo camino por recorrer antes de poder incluir a un próximo Rover, un espectrómetro de masas equipado con un embudo de iones y un láser y que además esté preparado para su acoplamiento al brazo robótico del vehículo y un perfecto funcionamiento en el espacio.

La misión “Mars Science Laboratory” de la NASA enviará un…






