Unos ojos capaces de ver en la oscuridad
Observar las acciones y los movimientos de forma tan nítida y clara como si fuese de día, es la principal característica del visor nocturno, una de las herramientas más demandadas por los profesionales de la seguridad –equipos especiales, fuerzas armadas, policía–, por agentes en misiones especiales, por detectives privados y también por otros usuarios, como por ejemplo cazadores que desarrollan su actividad durante la noche.
Se trata de un dispositivo desarrollado para que los seres humanos puedan ver durante las horas de oscuridad. Una tecnología que ha ido evolucionando a lo largo de los años y que ha hecho posible la obtención de imágenes con una resolución de altísima calidad.
Existen varios modelos diferentes de visores nocturnos, los hay con un solo objetivo, otros que son muy parecidos a prismáticos corrientes y algunos capaces de grabar en vídeo todo lo que su usuario crea conveniente. Es un objeto diseñado para ser capaz de adaptarse a los escenarios y a los usos que se requieran por parte de sus potenciales clientes.
Uno de los visores más punteros en la actualidad es aquel que lleva incorporado dos iluminadores IR independientes. El primero de ellos, funciona de una manera continua y está diseñado para realizar observaciones en condiciones ideales de visión nocturna –cuando se ve 1/4 de la Luna en el cielo–.
El segundo iluminador IR ha sido creado para otorgar al usuario de este material una resolución nítida de objetos a distancia y en condiciones de escasa luz –incluido la oscuridad total–, gracias a un visor de alta potencia que, además, se puede ajustar en función del escenario en el que se encuentre su propietario.
La lente de un artículo como este es fundamental para el buen desarrollo de la misión. Pero también hay que tener en cuenta que estos objetos no dejan de funcionar con una fuente de alimentación eléctrica –normalmente externa– que se debe conectar a un enchufe de pared para ser recargado. También existen modelos en los que basta con poner pilas que suministren la energía necesaria para que este material funcione.
Desde hace tiempo ya existen visores nocturnos capaces de grabar en vídeo, una acción para la cual, esta herramienta suele contar con una salida directa de vídeo, gracias a la cual se puede depositar el visor en un determinado lugar y realizar una vigilancia de un objetivo de forma remota, para comodidad del usuario y como medida preventiva para no llamar la atención.
Las imágenes obtenidas se pueden visualizar a través de cualquier televisión, pantalla de ordenador, e incluso a través de un dispositivo móvil. Una ventaja que se convierte en otra mucho mayor cuando el visor nocturno es capaz de retransmitir señal de vídeo en tiempo real. Algo muy útil para los profesionales que trabajan en equipos tácticos o de asalto como los SWAT norteamericanos o los GEO en España.
Las utilidades de un material como este para un agente del servicio secreto o para aquellos individuos que se ganan la vida ejerciendo de detectives privados, son muchas. Sin duda la más importante es que pueden vigilar a objetivos determinados, desde una posición segura, amparados por la protección que otorga la oscuridad y visualizando al espiado como si fuese de día.
Fuera del sector “profesional” los visores nocturnos también se pueden emplear en otros menesteres menos emocionantes. Por poner un ejemplo, hay cazadores que están especializados en capturar a sus presas durante la noche, para lo cual tener una herramienta de este tipo es fundamental.
Su precio ronda los 600 euros y se puede encontrar en cualquier tienda especializada, además de aquellas páginas web que también se dedican al suministro de este tipo de equipos del espía. Si vuestra única pega para no adquirir un visor nocturno es que sólo puede utilizarse durante las horas de oscuridad, tomar nota, porque ahora también existe un modelo que sirve para ser utilizado por la noche y por el día.






