Un Pen Drive espía que graba hasta 80 horas de sonido ambiente
Grabar una conversación entre dos o más personas reunidas en una habitación cerrada, conocer si nuestros hijos están tramando algo malo, saber qué es lo que pasa en la oficina cuando no estamos, o incluso conocer las futuras estrategias de la competencia es posible gracias al Pen Drive espía, un objeto diseñado para ocultar en su interior un micrófono capaz de registrar, de forma discreta y sin que nadie se entere, hasta casi 80 horas seguidas de audio.
Se trata de una grabadora de sonido con capacidad para almacenar hasta 2 GB de datos gracias a su memoria interna y que, además cuenta con una batería que dura hasta 10 horas continuas, sin necesidad de estar conectado a una fuente de alimentación.
Una vez se haya agotado la pila, se puede recargar directamente en el ordenador, tiempo que se puede aprovechar para descargar los audios al mismo, gracias al puerto USB que lleva incorporado.
El modo de empleo de esta herramienta del espía es bastante sencilla, basta con dejar el lápiz óptico a una altura media (preferiblemente a la altura de la cadera) desde donde pueda captar el sonido ambiente y pulsar su discreto botón de encendido –ON– que se encuentra en uno de los laterales del Pen Drive para comenzar a la grabación.
La recepción del audio es bastante nítida para no tratarse de un micrófono de Alta Fidelidad, pero no sólo la grabación es buena, sino que además puede registrar sonidos en una habitación de hasta 35 metros cuadrados, lo cual le confiere una gran ventaja con respecto a otros productos espías del mercado.
Los lápices ópticos se han convertido en objetos cotidianos que vemos todos los días en múltiples lugares a los que vamos. Cuando vamos a trabajar a la oficina, las empresas que visitamos, en la consulta del médico, en la universidad, o también en nuestra propia casa, solemos ver estos materiales diseñados para guardar información en todos sus formatos.
La gran cantidad de Pen Drives que hay actualmente en el mundo, es una de las razones por las que nadie sospecharía que uno de estos objetos ocultase en su interior, un micrófono oculto capaz de registrar todo lo que estemos diciendo, sin que nos demos ni cuenta.
Cuál es la mejor manera de utilizar el Pen Drive espía
La necesidad de registrar una información sin que nadie note que le están grabando, supone ocultar un micro en un lugar seguro donde no pueda ser descubierto. El arte del camuflaje es la gran ventaja del lápiz óptico espía y la mejor manera de sacarle partido es dejándolo enchufado a un ordenador –para que la batería no se agote–, encima de un escritorio donde no levante sospechas, o incluso incluirlo en un juego de llaves de casa o del trabajo, para que se pueda dejar en el hall o en el perchero de una oficina, dentro de un bolsillo de abrigo.
Depende de cual sea la misión que se encomiende al Pen Drive espía, se puede adaptar a cualquier escenario, pero siempre recordando que cuantas menos capas de ropa tenga encima y cuando esté a una altura media del suelo, captará con mayor precisión y claridad el sonido ambiente que registre.
Este material, además de todo lo anterior, tiene un amplio abanico de funciones, entre las cuales se incluyen las de grabar lo que el médico nos ha dicho durante una consulta en la que nos aconseja la mejor manera de recibir un tratamiento. Si por casualidad no entendemos la letra del doctor, siempre podremos recurrir a la grabación.
Una persona que esté estudiando unas oposiciones podrá escuchar mil veces las lecciones que haya dejado registradas en un lápiz óptico, con lo cual podrá repasar una y otra vez los temas hasta que ya no se le olvide.
Existen mil y un usos para el Pen Drive espía, un artículo que puede encontrarse en su tienda especializada del espía y que, seguro, le servirá para llevar a cabo múltiples tareas.






