Evitar que nos espÃen a través del teléfono móvil con una simple caja
Las nuevas tecnologías inalámbricas han supuesto un gran avance en el terreno de las telecomunicaciones y ha conectado, para bien o para mal, el mundo entre sí. Sin embargo, para muchos empresarios, trabajadores, e incluso detectives, existe en reiteradas ocasiones la sospecha de que alguien pueda estar escuchando sin permiso y sin que se den cuenta.
Para evitar el robo de información o la escucha de conversaciones a través de nuestro propio teléfono móvil, existe un producto en el mercado especializado, que se conoce como la Caja detector de teléfonos espías.
Se trata de un recipiente camuflado con la apariencia de un vulgar material de oficina y que en realidad, es un soporte para móviles que lleva incorporado un potente microchip en su sistema electrónico, capaz de controlar las frecuencias de GSM, CDMA-2000, UMTS, Bluetooth y WLAN (2,4GHZ).
El funcionamiento de este “antirrobo” electrónico es muy sencillo. Si el teléfono móvil se encuentra en el interior de este objeto y se activa de forma remota sin el conocimiento del dueño –mediante una tarjeta duplicada, o con la instalación de un programa pirata–, la Caja detectora se activa y produce una serie de interferencias que hace completamente imposible la comunicación y elimina una posible transmisión de datos.
Este material está pensado para aquellas personas que sospechen, o sepan a ciencia cierta que pueden estar siendo espiados por terceras personas, y con el objetivo de robar información, conversaciones o datos de e-mails –delitos más frecuentes de lo que se piensa–.
Empresarios que trabajan, por ejemplo, en la campaña de desarrollo de un nuevo producto estrella que les reportará millones de euros en beneficios, deben tener un sistema de seguridad que les ayude a proteger sus intereses. Entre ese equipo de protección seguramente se encontraría esta caja.
Los políticos también son personas que trabajan con datos, a veces delicados, y que también pueden sufrir escuchas telefónicas o perder información a través de su terminal de teléfono. Es entonces cuando entra en acción este artefacto que, además, indicará a su propietario si está siendo o no espiado por alguien, y en caso afirmativo denunciarlo a los cuerpos de seguridad del Estado.
La caja detectora es una protección competente contra el software y móviles espías. Su diseño hace posible que este material se camufle perfectamente con el entorno de una casa, un despacho o una oficina.
Su precio ronda los 400 euros y se puede obtener en cualquier tienda especializada en espionaje- en el apartado de contraespionaje- y a través de Internet. Si se tiene la más mínima sospecha de que alguien puede estar espiando, con este material la tranquilidad es mucho mayor. Como dice el refrán, más vale prevenir que curar.






