Espiar desde cualquier rendija o agujero y obtener pruebas
La fibra óptica táctica articulada es una herramienta que se lleva utilizando muchos años en equipos especiales de lucha antiterrorismo, en la búsqueda de explosivos, en inspecciones de aduanas, pero también en operativos de vigilancia encubierta, o lo que es lo mismo, en espionaje y búsqueda de información. Todo, gracias a la gran versatilidad que ofrece un producto como este y que lleva una cámara y un micrófono incorporado en el extremo del cable que capta todo lo que ocurre a su alcance.
Este material se caracteriza por ser un instrumento ideal para la observación de determinadas áreas, a las que no se puede llegar normalmente utilizando otros objetos especializados. Se trata de un cable de menos de 6 mm de grosor que puede introducirse manualmente en pequeñas oquedades como tuberías, rendijas en paredes, escaleras o agujeros en el suelo y que gracias a su lente flexible es capaz de sortear la mayoría de los obstáculos que se le presenten por el camino
Su capacidad de realizar misiones de forma completamente discreta, hace del cable de fibra óptica una herramienta perfecta para hacer labores de investigación y vigilancia, sin que nadie se dé cuenta de que está siendo espiado. Además, la cámara que lleva incorporada junto con la tecnología de fibra óptica permite la obtención de imágenes de excelente calidad para vídeos, visión nocturna o visualización mejorada –esta última siempre que exista luz ambiente en el área elegido para grabar–.
El sistema de articulación que lleva incorporado este objeto hace posible que gire entre más menos 130º hacia arriba y abajo, y hacia derecha e izquierda. Con ello, se consigue, no sólo salvar los obstáculos de los agujeros por donde se introduzca, sino que permitirá al operador, que lo manipula desde el otro extremo, hacer un reconocimiento completo de lo que ocurre en un lugar determinado.
Los escenarios donde un cable de fibra óptica pude ser imprescindible son muchos. Algunos ejemplos en los que se utiliza esta herramienta pueden ser, la lucha antiterrorista, la búsqueda y detección de explosivos, determinadas situaciones con rehenes, operaciones tácticas especiales, y también en labores de espionaje que requieren la máxima discreción.
Este material tiene unas características técnicas determinadas, entre ellas, que el diámetro de un cable de este tipo no suele superar los 5 milímetros, que la línea de vista al frente es de 0º, que los campos visuales disponibles abarcan los -40º y que un pack de este tipo incluye: un visor de fibra óptica articulado, un maletín protector, un protector ocular y un adaptador de vídeo.
Sin embargo, existen accesorios opcionales como la posibilidad de alargar el cable (de 1 metro de largo) hasta 3 metros, aumentar los grados de los campos visuales, cambiar las lentes, o la posibilidad de poder grabar vídeo en color.
La fibra óptica articulada es una herramienta clasificada como producto de empleo de equipos táctico. Eso significa que su obtención (en tienda especializada o a través de Internet), es algo más compleja que la compra de otros materiales del espía de los que ya hemos hablado antes aquí, en El Reservado.
Si queréis conocer el precio de este objeto deberéis pedir presupuesto a las página Web que se dedican a la venta de material del espía.






