Zarza de Granadilla recibe dos nuevos ejemplares de lince ibérico
La localidad de Zarza de Granadilla, un emplazamiento natural situado en la provincia de Cáceres es, desde hace menos de una semana, el nuevo hogar de los dos cachorros de Lince Ibérico provenientes del Centro de Cría en Cautividad de La Olivilla. Un emplazamiento que se encuentra en el Parque Natural de Despeñaperros, Jaén.
Fárfara, una hembra nacida en el año 2009, y Eros, un macho que nació un año antes (2008), son los dos nuevos miembros de la familia del Centro de Cría de Cáceres. Una reserva que ya contaba con otros cuatro cachorros –todos nacidos y criados en cautividad- y que sigue el plan designado por la Estrategia Nacional para la conservación del Lince Ibérico en nuestro país.
Gitano, Granito, Galeno y Fábula -los nombres de los otros cuatro ejemplares- llegaron a la finca de Zarza de Granadilla el pasado 16 de marzo, según informó el ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM), a través de una nota de prensa. De la misma forma, se ha procedido en el caso de los dos nuevos linces que, gracias a la gestión de la Junta de Andalucía, pudieron trasladarse de forma segura, la semana pasada desde La Olivilla.
El propósito que busca el plan elaborado por la Estrategia Nacional para la conservación de esta especie en serio peligro de extinción es, la reintroducción del felino en la naturaleza lo antes posible. Es por eso que los diferentes ejecutivos autonómicos, en este caso la Junta de Andalucía y la Junta de Extremadura, en colaboración con el MARM, no ponen trabas al traslado de estos animales de una reserva a otra, siempre que persiga el desarrollo adecuado de estos animales.
La técnica utilizada se llama “reintroducción”, una forma de actuar que persigue la conservación de especies amenazadas y que, en el caso del Lince Ibérico, el Programa de Conservación Ex-situ, se plantea (según informó la Agencia de noticias Europa Press), como un “esfuerzo multidisciplinar y solidario”, que está incluido dentro de la citada estrategia entre gobiernos de comunidades autónomas, el Ejecutivo nacional y organismo internacionales.
El MARM, junto con la cuenta de cofinanciación comunitaria del Fondo Europeo para el Desarrollo Regional (FEDER), ha invertido cerca de 5,6 millones de euros en instalaciones como la del Centro de Cría en Cautividad de la Granadilla, en Cáceres.
El objetivo que persigue este plan de cría en cautividad es triple: primero trata de asegurar la conservación del material genético de la especie; segundo, crear nuevas poblaciones de lince ibérico a través de organizados programas de reintroducción en diferentes poblaciones y, tercero, ser capaces de tener una reserva de población cautiva que asegurase la supervivencia de la especie en caso de que algún tipo de incidente conllevara a la extinción de las poblaciones silvestres repartidas por la península.






