Se montó el pollo
Permitidme que os presente a continuación en unas breves líneas, la sección de El Reservado en la que acabáis de caer. Por título lleva 'La pestaña verde', aunque en un primer momento pensé en escoger 'La hoja verde'. Buceando en Internet me topé con una página con tal nombre dedicada al Betis y finalmente deseché la opción. De no haberlo hecho, este, mi primer artículo de opinión en El Reservado, habría sido totalmente coherente en la relación que mantienen título y contenido. Y es que inauguro esta columna de opinión con Evo Morales, presidente de Bolivia, quien esta semana protagonizó un bochornoso discurso, producto tal vez de alguna que otra sustancia de hoja verde.
"Cuando hablamos del pollo,... el pollo que comemos está cargado de hormonas femeninas. Por eso, los hombres cuando comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser como hombres". Esas fueron las palabras de Evo Morales.
Pronunciadas con toda una miríada de militares a sus espaldas, es normal que la verdadera importancia del momento quedase ensombrecida. Se trataba de responder a la cumbre de Copenhague, celebrada el pasado mes de Diciembre. Más de 20.000 delegados de más de un centenar de países se habían citado en la Primera Cumbre de los Pueblos sobre cambio climático. Sobre la mesa, asuntos tan importantes como la creación de un Tribunal de Justicia climática para sancionar a las naciones del mundo, transnacionales o particulares que dañen el medio ambiente. Propuesta que finalmente fue aprobada y que será presentada en la próxima Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático el próximo mes de diciembre en Cancún (México).
Esa era la verdadera importancia de un evento que se encargó de destrozar nada más y nada menos que el presidente de un país dando argumentos a quienes le tildan despectivamente de 'indígena pueblerino'. Porque es tan grave la manipulación de los alimentos que conllevan efectos dañinos para cualquier ser animal o planta, como lo es tachar de enfermedad una libertad y derecho fundamental. ¿Qué entiende Morales por ser hombre? Es una pregunta retórica, obviamente.
Os imagináis que su frase hubiese sido "Cuando hablamos del pollo,... el pollo que comemos está cargado de feomelaninas. Por eso, los hombres cuando comen esos pollos, tienen desviaciones en su ser de cabello moreno". A todas luces, absurdo. ¿Calificaríamos de enfermos a los rubios? No. Pues eso es lo que parece haber querido decir Morales de quienes disfrutan de la homosexualidad. Además, se nos olvida lo más importante, que no se trata de genética, sino de amor, de relación entre seres humanos.
Pensemos finalmente que quizá antes del discurso Evo Morales dio un buen trago a su Coca-Colla y no le sentó bien.
Sí, habéis leído bien. Coca-Colla. Copiando una vez más el 'savoir faire' de su compañero de profesión, Hugo Chávez, presidente de Venezuela, a la sazón impulsor del zumo Juvita -fuente de juventud eterna, de ahí su nombre, el refresco de Evo Morales está ya a la venta desde hace una semana en Bolivia. Concretamente la empresa Organización Social para la Industrialización de la Coca (Ospicoca) se encuentra detrás de la venta masiva de esta bebida energética que está producida a partir de extracto de hoja de coca. En cuanto a su nombre, lo toma de Collasuyo, región de Bolivia en la que se produce, tal y como explicó hace unos días el presidente de Ospicoca, Víctor Ledezma Fuentes.
Creo que por poco más de un euro compraré una botella para invitar a Fernando Rueda a un trago este fin de semana en La Rosa de los Vientos, así descubrimos sus efectos en directo.
Ahora sí, en directo o en diferido, pero siempre en digital, ya sabéis dónde encontrar en El Reservado mis reflexiones cada semana. Los sábados, en el menú superior, en 'La pestaña verde'.

Cada vez son más los satélites que lanzamos al espacio con fines…

Este es el lema con el que Intermón Oxfam celebra el Día Internacional del…







Salu2
Con "discursos" como estos habrÃa que cambiarle el nombre por "Retro Morales"