Qué limpio y brillante está todo
Podría ser una frase espetada por el mismísimo director de BP ahora que han anunciado la contención del vertido. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. El daño y la contaminación no permiten por el momento ser tan positivos y jactarnos de pulcritud. Algo de lo que sí presumen los participantes en la misión Mars 500, que han celebrado un mes encerrados limpiando "la nave que va rumbo a Marte".
Como si del mismísimo "Show de Truman" se tratase, a escala menor por supuesto, dos europeos, tres rusos y un chino forman parte de esta misión simulada al planeta rojo que les obligará a permanecer recluidos en un complejo experimental durante 520 días. Dicho complejo está ubicado en el Instituto ruso de Problemas Biomédicos (IBMP, por sus siglas en inglés) y se compone de una nave interplanetaria, una plataforma de llegada y un paisaje marciano.
Un "viaje interestelar" de larga duración que está siendo seguido de cerca por los científicos -cual Mercedes Milá y su Gran Hermano televisivo- para observar el deterioro de las condiciones físicas, psicológicas,... en definitiva, las consecuencias de vivir en compañía de otros durante casi dos años. Tiempo que a todas luces se nos antoja insuficiente para ver la zona del Golfo de México limpia, aunque confiamos en que hoy podamos celebrar el día D+1 de la contención del vertido.
El propio presidente de EEUU, Barack Obama, advirtió ayer que el problema aún no está resuelto. Y es que quizá sea peor el remedio que la enfermedad, puesto que los científicos observan ahora si sellar con cemento y lodo pesado la fisura actual puede provocar la apertura de nuevas grietas por las que se filtre petróleo.






