¿DÃa Mundial del Medio Ambiente o Corpus?
El 15 de diciembre de 1972, la Asamblea General de la ONU designó el 5 de junio como Día Mundial del Medio Ambiente coincidiendo con el inicio de la conferencia sobre el Medio Humano, celebrada en Suecia. 27 años después seguimos infligiendo daños irreversibles o 'modificando' nuestro entorno de manera definitiva, sin medir las consecuencias ni a medio ni a corto plazo.
“1.400 millones de personas, casi tres veces la población europea, viven en la pobreza y se acuestan cada noche sin comer. Los recursos naturales de la tierra y el mar proporcionan a las personas de todo el mundo los elementos básicos necesarios para desarrollarse y sobrevivir. No obstante, estos recursos naturales están siendo destruidos y degradados”, comenta Sally Nicholson, encargada de Desarrollo y Relaciones Internacionales para la UE de la Oficina de Políticas Europeas de la organización ecologista WWF.
En este sentido, a escasas dos semanas de la celebración de la Cumbre de la Unión Europea de junio, la ONG considera preocupante que la sostenibilidad ambiental no esté reconocida dentro del Plan de Acción de la UE, teniendo en cuenta que es uno de los ocho pilares de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Sólo quedan cinco años para 2015, fecha en la que deben lograrse dichos objetivos, y WWF considera que la UE debe volver a evaluar la importancia que tienen los recursos naturales para el desarrollo.
Decía hace unos días la primatóloga Jane Goodal en un discurso ante Naciones Unidas que "nosotros no heredamos la Tierra de nuestros padres, sino que la tomamos prestada de nuestros hijos. No podemos seguir robándosela, porque dentro de poco no tendremos nada que devolverles”.
Por eso, sí, el festivo del Corpus Christi (3 de junio) está muy bien, pero puestos a festejar y conferirle la importancia que se merece prefiero el Corpus Terrenae -léase, Día Mundial del Medio Ambiente, (5 de junio)-. El primero es la expresión de una opción religiosa, el segundo por acción u omisión nos compete a todos (cumplir, respetar y festejar).
Precisamente en días como hoy es cuando debemos aprovechar para traer a la actualidad informativa esta realidad que pertenece a nuestro mundo y que muchos no quieren ver.
Lucha contra el cambio climático, protección del patrimonio natural, de la biodiversidad y del mar, agua, desarrollo rural, recursos agrícolas, ganaderos y pesqueros, y alimentación... precisamente las materias de las que se ocupa y preocupa el Ministerio de Medio Ambiente y Medior Rural y Marino. Su máximo representante, la ministra Elena Espinosa, exponía esta semana en Bruselas, que la defensa de la biodiversidad exige una doble dirección de compromiso: hacia abajo desde las instituciones europeas hacia los gobiernos nacionales, regionales y locales, y hacia arriba desde las iniciativas empresariales, la ciudadanía y las organizaciones no gubernamentales, por lo que hay que ajustar el diálogo entre el pensamiento global y la acción local.
Pensamiento ¡Qué gran palabra! Hagámoslo y fomentémoslo.






