“Lobo azul”, el topo que salvó la vida a políticos y militares
Le conocí hace unos cuantos años y me dejó impresionado. Nadie diría al ver su apariencia –de la que no voy a dar detalles, por si acaso- de que este hombre precavido y aparentemente tímido estuvo infiltrado entre un grupo de rudos militares y civiles que pretendían llevar a España con sus atentados a una situación de extrema gravedad que fuera propicia para que los militares dieran un golpe de Estado.
Corría el año 1984. Hacía tres que el teniente coronel Tejero había entrado violentamente en el Congreso de los Diputados acompañado de decenas de engañados guardias civiles. Por suerte, sus planes fracasaron y la sociedad española reaccionó frente al intento de unos cuantos de regresar a épocas pasadas, todavía recientes.
Después llegó el intento de golpe preparado para el 27-0 –el día anterior a la victoria socialista-, que fue desarticulado antes de llegar a producirse, gracias a la efectiva acción del Cesid, comandado ya entonces por Emilio Alonso Manglano.
Después, sólo quedaron grupos residuales de extrema derecha, enfervorizados contra los “rojos” y el gobierno socialista de Felipe González. Eran pocos, pero para poner una bomba no hacen falta demasiados esfuerzos.
No voy a adelantar la historia de Paco Lerena, “Lobo azul”, porque en los próximos días vamos a seguir publicándola en El Reservado, pero sí les diré que este hombre renunció a su vida lejos de la península para aterrizar en Madrid e infiltrarse en el grupo extremista que quedaba activo. Que para ello tuvo que utilizar una gran amistad, con todo el dolor que le produjo y que sé que todavía le produce. Trabajó con esfuerzo ilimitado por hacer un servicio a su país, como le habían enseñado en la academia de la Guardia Civil.
Se jugó la vida en muchas ocasiones para salvar la de militares –Sáenz de Santamaría-, políticos –Bandrés- e incluso de espías –Bastos-. A cambio, consiguió que ninguno de ellos sufriera daño. Después, vino lo de evitar la muerte del Rey, de su familia, de destacados miembros del Gobierno.
Pocos pueden poner en su hoja de servicio haber realizado un trabajo tan intenso y con tantos resultados. Pero Paco acabó su trabajo y el servicio de inteligencia no cumplió las promesas que le había hecho y le dejó tirado.
Ahora, hemos conseguido que aceptara escribir en El Reservado. La presencia de Fernando San Agustín, Víctor González, Manuel Rey, Carlos Rojo, Luis Enrique Corredera y Gustavo Díaz ha tenido mucho que ver.
Paco Lerena llega a un equipo del que nos sentimos muy orgullosos, que no existe en ningún otro medio de prensa español. Después de más de 20 años haciendo periodismo de investigación sobre servicios de inteligencia, se lo puedo garantizar.
Ah, un consejo: no se pierdan las próximas entregas de la biografía de “Lobo azul”.

Por su interés y ante la petición de nuestros lectores, reproducimos…






