Rufi deberá criticar a ETA
Rufi Etxeberría era hace unos años el hombre de ETA en la izquierda abertzale. Un tipo duro e intransigente, que controlaba a sus compañeros de partido, para que no se salieran en sus políticas de lo marcado por los cabecillas de la banda terrorista.
Poco a poco, la ilegalización de los distintos partidos que iban montando y los testarazos a comandos y dirigentes procedentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado español y francés, hizo que los militantes del País Vasco se dieran cuenta de que con una ETA cada vez más debilitada, no podrían sobrevivir sin estar presentes en las instituciones.
La ruptura de la tregua con la colocación de un explosivo en la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas, pero, sobre todo, el freno de ETA al acuerdo entre partidos después de meses de conversaciones en Loyola, cuando ya estaba prácticamente todo acordado, animó a los más duros, entre los que estaba Rufi, a buscar vías políticas al margen de ETA. Tenían claro que ETA ya no servía para sus fines como vanguardia del llamado Movimiento de Liberación.
Para Rufi, el mayor problema personal vino después con el encarcelamiento de Arnaldo Otegi y de Rafa Díaz Usabiaga. Junto con ellos había diseñado la estrategia para salir del pozo. Otegi era la imagen pública del nuevo modelo y Díaz Usabiaga el sindicalista que aportaba peso a las conversaciones. Roto el triunvirato, Rufi se rodeo de segundos como Jone Goirizelaia, y continuó el camino marcado.
La liberación de Díaz Usabiaga fue una importante bomba de oxígeno para cerrar el acuerdo con EA, el partido legal con el que llevaban tiempo negociando y que les podía ofrecer la vuelta al ruedo.
Conseguido el parapeto de un partido legal, ahora queda demostrar claramente el distanciamiento de las acciones terroristas de ETA. El pasado miércoles, ETA alertó de la colocación de cuatro bombas en la Comunidad Valenciana, precisamente unos días antes de que se celebre allí la carrera de Fórmula 1. Los artefactos ni aparecieron ni estallaron. Pero si lo hubieran hecho, el papel de Rufi habría tomado la máxima trascendencia: debería haber manifestado públicamente que ese no es el camino que ellos quieres.
Como no pasó nada, habrá que esperar a un atentado de la banda. Todos los ojos se girarán a Rufi Etxeberría. El que fue el hombre de ETA en el País Vasco, deberá ser el que les dé la espalda…si es que quieren poder presentarse a las elecciones.







"Como no pasó nada, habrá que esperar a un atentado de la banda. Todos los ojos se girarán a Rufi Etxeberría."
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