Frazzetta, el mejor portadista del mundo
Nacido en Brooklin el 9 de febrero de 1928, en un principio sus inquietudes además de lo artístico se derivaron en el deporte; atlético, atractivo y gran jugador de equipo, a los 17 años recibió una oferta para formar parte de los Gigants de Nueva York, con vistas a participar en las Ligas Mayores de Baseball.
Pero la insistencia de sus profesores consiguió que sus padres le matricularan en la Escuela de Arte de Brooklin y en plena adolescencia comenzó en la publicación “Standard”. Su editor en jefe, no convencido del todo con el estilo que empleaba Frank, le pidió que revisara sus proporciones y le recomendó que estudiara anatomía para poder aplicarla después. Tomó un libro de la oficina con nociones de la materia y cómo dibujarla, al día siguiente lo devolvió y con un tono de alegría mezclado con suficiencia en su voz espetó: “ya sé anatomía”. Durante los siguientes dos años demostró que la había aprendido, llevándolo a dibujar su propia tira dominical con apenas 22 años.
Siguió participando en la revista Standard y amplió su trabajo hasta que fue contratado en 1953 como “negro”, por el artista Al Capp, trabajo que además de restarle dinamismo no le reporto nada más que tristeza. Al abandonarlo, pasó bastantes apuros a la hora de localizar trabajos nuevos. Decidió entonces tomarse un respiro creativo para pulir estilo y probar enfoques nuevos.
En el año 1962 le ofrecieron realizar portadas para libros de fantasía. Su mayor problema residía en el trabajo en color, que hasta ese momento no se encontraba especialmente presente en su trabajo. Tras varios intentos, encontró en las acuarelas y en el óleo, uno de sus puntales y marca definitoria de su estilo, logrando vender la friolera de medio millón de ejemplares gracias a sus portadas.
Sólo dos años más tarde, el editor James Warren, responsable de títulos tan emblemáticos como “Creepy”, le encargó para esta revista las portadas y varias historias interiores. Quería transformar a Frazzetta en el emblema visual de la editorial Warren. Dicho y hecho. Sus pinturas aún hoy se mantienen como imagen icónicas de la época de revistas de terror y fantasía, jamás siendo igualadas.
El trabajo en Warren le dio la oportunidad de trabajar en uno de los títulos que le llevarían a la fama entre la mayoría de los títulos, Conan.
A mediados de los 60, una editorial de novelas de serie B compró los derechos de las novelas de Howard sobre el cimmerio, encargándole las portadas a Frank. En apenas un año y con solo cuatro portadas de Conan, se le considero el mejor portadista del mundo. Su definición de la fantasía crearía no solo estilo, sino escuela para que los posteriores maestros del cómic tuvieran la referencia clara de lo que era la fantasía.
Las portadas de discos, de películas de cine, teatros, pasaron por sus manos, pero no solo el éxito, los primeros problemas de salud y la tiroides hicieron mella en él y estuvo de retiro forzoso casi un año.
Su mujer se entero que un libro con la recopilación de portadas de Frank Fazzetta de forma clandestina había conseguido vender una tirada de 100.000 ejemplares. Ni corta ni perezosa cogió 6.000 dólares de sus ahorros creando un libro con bocetos, hoja de estilos y 40 páginas de dibujos y 10 originales que le llevaron a ganar el premio al mejor ilustrador en 1976.
En uno de los libros de ilustraciones que fue creando apareció “Death Dealer”, personaje que conto con 6 libros y que el propio autor llevo al cómic. Su estilo directo, oscuro y luminoso a su vez atrapo a los lectores que lo llevaron a vender 400.000 copias de sus historias.
Robert Rodríguez y Quentin Tarantino le contrataron para hacer el poster promocional de “Abierto hasta el amanecer”, una de sus últimas obras para el cine, homenaje a la estética propia del terror de la editorial Warren.
En España, la editorial Planeta tomó su serie limitada de Death Dealer y en un formato de lujo la reimprimió. Una maravilla para los amantes de la fantasía.
Nos dejó con 82 años y la imagen, la fuerza, el estilo pulcro, formado y el manejo de la acuarela y el óleo forjaron la fantasía a todos los niveles. Gracias maestro.






