Los más leídos de esta sección
'Playingwithbrushes'
Niños con poderes fuera de lo normal

Las tradiciones populares son muy sabias. Una de ellas afirma que ciertos sucesos producidos durante el embarazo o el parto indicarían que el niño tendrá "gracia", palabra…

Anne Anderson (1874-1930)
El poder secreto del nombre

Les voy a contar un secreto: saber el nombre de una persona sirve para algo más que llamarla. Además confiere un cierto poder sobre ella. Bajo esta premisa, algunas culturas han tenido…

aeneastudio
Descubrimientos de nuestro pasado romano

El último descubrimiento que se ha dado a conocer es el de un par de mosaicos en Écija (Sevilla). Durante las obras en un solar de la localidad se desenterraron restos de una domus…

eliahh
Ritos, costumbres y supersticiones para el Año Nuevo

La Nochevieja es favorable a toda clase de ritos mágicos, costumbres y supersticiones que se hacen para empezar bien el Nuevo Año. O no. Por eso es bueno saber lo que hay que hacer en…

¿Deben regresar ya las tropas españolas que se encuentran en Afganistán?
68%
No
32%
Celebrar la Nochevieja con conocimiento de causa

Ritos, costumbres y supersticiones para el Año Nuevo

Por Jesús Callejo Cabo, 29 de diciembre de 2010

En cada nuevo ciclo el ser humano espera una vida donde se cumplan los tres deseos de la canción: salud, dinero y amor. Desde esta óptica, el nacimiento de un año nuevo da pie al nacimiento de nuevas esperanzas, anhelos, proyectos e ilusiones. Precisamente por ese carácter cíclico del año que empieza, se dice que si en esas horas finales alguien llora, pues llorará todo el año; y si alguien empieza riendo... mejor que ponga una clínica de risoterapia. Bajo esta regla de tres, si se lleva dinero encima el día de Año Nuevo se tendrá dinero todo el año, algo muy práctico para afrontar la crisis...  

Hay personas que en la noche del 31 de diciembre utilizan un sistema muy simple para averiguar el cariz que tendrá el nuevo año: guardan bajo la almohada tres papelitos que llevan escritas las palabras ‘bueno’, ‘malo’ y ‘regular’. A la mañana siguiente cogen al azar uno de los papeles y, según el elegido, así será el año. Otra forma “científica” de pronosticar la suerte que se tendrá el año entrante es tirar al aire un zapato: si cae de pie significa buena suerte; si cae de costado, que el año será regular; y si lo hace boca abajo, ya se lo pueden imaginar, como ocurre con la montera de los toreros...

En España, las chicas estrenan unas bragas rojas el día de Año Nuevo que, gracias al simbolismo del color rojo que atrae la suerte, le asegura equilibrio en su relación sexual a lo largo de todo el año (vale también gayumbos). Y a la hora de brindar con cava o con vino recuerden que lo más importante es el sonido agudo que hacen los vasos o las copas al chocar entre si, ya que ahuyentan cualquier espíritu burlón o mala vibración que haya en el ambiente.

De todos es sabido que comerse o deglutir las doce uvas al sonar las doce campanadas de la medianoche de Nochevieja significa que por cada uva hay que formular un deseo y así se garantizará la prosperidad y la buena fortuna. ¿De dónde viene esta costumbre? Algunos creen que cada uva simboliza los días que quedan desde la Navidad hasta la Epifanía, que son 12. Pero ¿por qué uvas y no melones?

Lo de las uvas es una tradición genuina española y se remonta a principios del siglo XX. Forma parte de nuestra particular picaresca porque en la Nochevieja de 1909 unos viticultores alicantinos habían tenido una excelente cosecha y necesitaban desprenderse del excedente de uva.

Cavilando, cavilando a un empresario espabilado se le ocurrió la idea de venderla al por mayor inventando el rito de tomar las «uvas de la suerte». Y funcionó. Según la estúpida tradición que se popularizó entonces, el que se coma las 12 uvas al compás de las campanadas tendrá un año próspero, aunque más bien a ese ritmo conseguirá un próspero atragantón. Tan arraigada está ya que cada fin de año son consumidos en España unos dos millones de kilos de uvas, que ya son uvas, y que procederán en su casi totalidad de los parrales de Murcia y Alicante (Italia aportará algunas cantidades pequeñas).

En Portugal toman también doce uvas, pero uvas pasas, además de su cena a base de pulpo con torrijas, y en Italia, durante la ‘notte di Capodanno’, se comen un buen plato de lentejas para llamar a la prosperidad en el Año Nuevo (se dice que cuantas más coman, más liras -o euros ahora- tendrán en el año nuevo). En Noruega se beben unos buenos tragos de aguardiente acompañados por platos a base de pescado (el salmón no puede faltar) y en Alemania dejan algunos restos de lo que se haya cenado hasta después de medianoche, como forma de asegurarse una despensa bien surtida durante el año siguiente.

Sabiendo todo esto -y más que me callo- les deseo que empiecen con buen pie y sin “mala uva” el año 2011. Aunque antes una última observación. La celebración de Nochevieja se lleva a cabo apenas por el 40% de los casi 7.000 millones de personas que pueblan actualmente el planeta Tierra. Unos 4.000 millones no lo celebran cada 31 de diciembre sencillamente porque no se rigen por el calendario gregoriano.

Los judíos, los musulmanes, los chinos y muchos africanos lo conmemoran en diferentes fechas. Por ejemplo, para el calendario armenio las celebraciones del año nuevo empiezan el 11 de agosto y entraríamos en su año 1460. Para el calendario chino, el 3 de febrero de 2011 comienza a todo bombo y platillo el Año del Conejo (su nuevo año 4708) que terminará el 22 de enero de 2012.

Para el calendario persa o iraní su año nuevo comienza el 23 de marzo y en ese día estaremos en su flamante año 1390 (fue adoptado en 1925 y se considera más preciso que el calendario gregoriano dado que en éste hay un error de un día cada 3.320 años, mientras que en el calendario persa el mismo error aparecería cada 3,5 millones de años) y para los distintos calendarios hindúes la cosa se pone más confusa y emocionante. A saber: el nombre popular del Año Nuevo Hindú es Vikram Samvat (que empieza alrededor del 15 de abril) y en su calendario sería el 2066. Y si nos atenemos a la era Kali Yuga estaríamos en el 5112. Según los hindúes, el Kali Yuga (o Era de Hierro) comenzó el 18 de febrero del siglo XXXII a.C. de nuestro calendario gregoriano.

Para los judíos el día de Año Nuevo siempre es diferente a causa del calendario lunar. El pasado 8 de septiembre de 2010, los judíos comenzaron a celebrar su Año Nuevo o Rosh Hashaná. El 2011 será el 5771 para ellos y terminará a finales del mes de septiembre. Rosh Hashaná significa literalmente ‘Cabeza del Año’. Es una fiesta religiosa que conmemora el mes en el que Yahvé creó el mundo, en este día cuenta la tradición que fue creado el primer hombre: Adán. El saludo tradicional durante esta fiesta es “Shaná Tová” que en hebreo significa ‘Feliz Año’.  

Para los 1.500 millones de musulmanes nuestro 2011 se corresponde con el año 1432 de la Hégira, según la cronología del Islam. El año musulmán se basa en un calendario lunar y el próximo 26 de noviembre de 2011 comenzará su año nuevo, que equivale al año 1433 de la Hégira.

Y, de momento, ya está bien. Recuerden celebrar con conocimiento de causa la Nochevieja, que lo haremos a nuestro modo el 31 de diciembre, aunque no es así en todos los pueblos de España. El primer sábado de agosto, el municipio de Bérchules (Granada), en aras de la originalidad, celebra su particular Nochevieja de verano, una fiesta que quedó fijada desde que un fallo en el suministro eléctrico en la Navidad de 1994 dejó a sus vecinos sin poder seguir la retransmisión de las campanadas. Y el pueblo vallisoletano de Valoria la Buena también lo hace ese día desde 1995, aunque con menor éxito de convocatoria que en Bérchules.

0 Comentarios
Debe estar registrado para poder comentar