Bautizar a los gorilas para protegerlos de la extinción
Kinigi, una localidad cercana al Parque Nacional de los Volcanes, en Ruanda (África), ha sido el lugar elegido para bautizar a una veintena de crías de gorilas, en una ceremonia tradicional que se celebra cada año en esta región del planeta y que simboliza la protección para estos animales, muy necesaria por encontrarse actualmente en peligro de extinción.
Este evento se lleva celebrando en el país africano desde el año 2005, y desde entonces ha sido habitual la participación de importantes dirigentes y políticos de Ruanda, así como invitados y mucha participación ciudadana. En este 2011, el primer ministro de Ruanda, Bernard Makuza, fue uno de los asistentes estrellas según afirmaron algunos medios de comunicación.
En declaraciones a la prensa, Makuza aseguró que esta tradición aúna los esfuerzos conjuntos entre el gobierno de Kigali y las comunidades del entorno, que han hecho posible que se preserve la colonia de gorilas de la montaña, así como su hábitat y uno de los principales destinos turísticos del país.
La población de primates se encuentra en la cadena montañosa de Virunga, situada entre la frontera de Ruanda y la República Democrática del Congo. En esta zona (en Virunga), los ejemplares de gorilas han aumentado en un número de 250, según el registro del año 1981, a más de 480 para este 2011.
La importancia de esta reserva natural es crucial para la preservación de esta especie animal, y eso es debido a que en ella, residen más de la mitad de los 700 gorilas que viven en libertar situados en diferentes zonas del planeta.
La ceremonia tradicional de Kinigi consiste en bautizar simbólicamente a los monos pequeñitos, que están representados por niños de la localidad, eso sí, disfrazados de simios para dar el mayor realismo posible a esta cita anual, más simbólica que práctica en la vida real.
La difícil situación actual que atraviesan las colonias de gorilas de montaña, pertenecientes a las familias de los grandes simios, ha sido provocada, durante los últimos años, por la caza incontrolada que diezmó sus poblaciones en países africanos y por otra serie de factores entre los que se encuentra, en gran medida, la trágica combinación de factores que comenzó por el sitio en el que vivían, el aumento de las áreas deforestadas, las enfermedades y la caza furtiva que casi extingue a estos animales.






