A la búsqueda del polvo de Ekong
Muchos creen que es una historia que pertenece al mundo de la fantasía y el misterio. Sin embargo, el colaborador de El Reservado tuvo una durísima experiencia que ahora nos relata. Le encargaron conseguir polvos de Ekong y se fue a la selva africana a por ellos.
-“Oye, ¿Tu sigues con las cosas esas de los espías y de África?” Así, sin saludar, ni tan siquiera decir “Hola, soy Diego” o “Cuánto tiempo sin saber de ti” o “ya he tenido tres hijos desde que te dije que te llamaría”. Con la llegada de los móviles y de la identificación de llamadas, no sólo se ha perdido la magia de “a ver quién es”, sino que además la educación se pierde en las complejidades de la factura. Lo cual, teniendo en cuenta las tarifas que pagamos en España, no es de extrañar.
Así las cosas el interlocutor sigue: “Verás, es que tengo un asunto, no es algo muy gordo, pero creo que a ti te podría interesar, pero te lo tengo que contar en vivo y en directo. ¿No estarás en Barcelona?”.
El AVE que ahora ya sí conecta Sevilla con Barcelona, tiene una clientela que se diferencia claramente por los tramos de su recorrido. De entre los ejecutivos que suben en Sevilla y que, como una jarra con forma de serpiente el tren de alta velocidad va derramando en Córdoba, Puertollano y, sobre todo en Madrid, pocos son los intrépidos que llegan a Zaragoza obligados quizá por la escasez de los vuelos que enlazan ambas capitales. En cualquier caso a Barcelona desde Sevilla los que llegan son universitarios, turistas y sobre todo trabajadores que van o vuelven.
La expresión de sus ojos, una inspección de sus ropas, como están de cuidados para la edad que se les supone (esto siempre es más fácil con los hombres), el estado de su calzado aportan más detalles del nivel económico y del tipo de trabajo. En fin es una manera más de pasar las casi cinco horas y media que dura el trayecto. Una historia dentro de una historia, un viaje en tren nos delata por como realmente somos, sin máscaras, si viajamos solos, raro será en que no muestre uno todos los perfiles, las aristas más amables o los filos más mezquinos del comportamiento humano. Mi madre tiene una frase, cuando alguien le dice “Qué bueno es fulanito”, ella siempre sentencia, “Vive con él un año”. Pues bien, yo lo adapto a estos tiempos que corren “obsérvalo viajar en tren”.
Barcelona me encanta y estoy dispuesto a decir que es con mucho la ciudad más cosmopolita y desenfadada de España. Eso sí, es llegar a Barcelona, y como si nos aumentaran la potencia del scalextric, todo se acelera. En Sevilla te subes al tren a 220 y en Barcelona te bajas a 380 voltios. Hay que tener cuidado con no dejar que la mala leche colectiva propia de las grandes ciudades nos llene la boca de ira, sobre todo si conduces tú. La reunión se produce en las oficinas de la empresa en un centro de negocios de la parte alta de la diagonal.
Diego, un reputado detective ha traído a la misma al “interesado”. Un primer vistazo y el sujeto que me es presentado como Maurizzio, que afirma ser intermediario o broker en el negocio de materias primas, me hace pensar que este es otro de esos trabajos que no vas a cobrar de ninguna forma y que comenzará como algo simple, pero no lo será en absoluto. A saber, traje de Cerruti pero de tres temporadas atrás por el corte, Rolex Submariner con pequeñas imperfecciones en la corona y movimiento de cuarzo. Mano dura, de tacto áspero y con apretón demasiado firme.
Definitivamente, este tipo debería asistir a unas cuantas reuniones de la asociación de caballeros, piensas y sigues analizando. El corte de pelo adecuado, la mirada huidiza y al sonreír, ¿Qué es eso? ¡Un diente de oro! El cinturón y los zapatos van a juego pero entre los dos no superan los cincuenta euros. Miro de reojo a Diego y le trasmito un amable “¿Para qué narices me haces venir desde Sevilla pedazo de...?”. Como me conoce bien sonríe y mira hacia otro lado moviendo sutilmente la cabeza de izquierda a derecha un par de veces.
“¿Cómo ha podido convencerte para llamarme?”
Como si estuviéramos en su despacho dice “Vamos a sentarnos y dejémonos de formalismos”. Treinta minutos después la reunión esta sentenciada y mi interés por el asunto también. Cuando el “cliente” sale por la puerta, mi primera reacción es increpar a mi amigo, pero como siempre ha sido una persona cauta, me contengo y le espeto:
- ¿Cómo ha podido convencerte para llamarme?, no me extraña que dijeses que me lo tenías que contar en persona, sabías positivamente que de haberlo hecho por teléfono te habría enviado a pasear.
- Ten un poco de paciencia y siéntate que te cuento algo que te va a interesar -responde- ¿Tu recuerdas el seguimiento que hicimos de los elementos de la librería Europa? y como con ayuda de los amigos de la comunidad judía y mi investigación conseguimos denunciar a los una organización neonazi que atentaron contra distintas sinagogas?.
- Sí claro, cómo podría olvidarlo. Me desesperé viendo la porquería de condena que les cayó y la librería, si bien está cerrada físicamente, aun opera impunemente por Internet.
- Pues Marzzelo, que en realidad es abogado, representa a una firma cuyo titular es Carlo Mattogno, el editor italiano que apoya económicamente a la librería y a su organización. Y justamente este tipo al que en su día no pudimos meter mano, vendría ahora en persona a recoger lo que se te ha encomendado.
- Diego, económicamente esto no es viable, dudo mucho que este señor sufrague de antemano el cincuenta por ciento del total de una operación cuyo monto a priori no podría calcular. Y si bien he oído historias sobre el producto que pide, no estoy ahora mismo en disposición de decirte si en esta época se podrá conseguir o ya es cosa del pasado. Con una sonrisa de oreja a oreja y su mano firme en mi hombro mi amigo comenta:
- Con respecto al dinero, no hay ningún problema. Tú sólo dime lo que quieres de antemano y desde el BHI te harán el ingreso en la cuenta acostumbrada. Por otro lado... Al escuchar el nombre del banco interrumpo su charla, la curiosidad va en aumento y a mí como al gato, la curiosidad me mata.
- Pero oye, si es desde el BHI desde donde se adelanta el dinero...
Él insiste:
- No te preocupes te digo y, en cuanto a la vigencia, pues es cosa tuya responder a esto. Yo solo te digo que hay mucha gente interesada en poder llamar a ese teléfono de Milán y decir que pueden venir a recoger el paquete.
El polvo Ekong
Como en otras muchas ocasiones, salgo hacía Guinea pensado que el tiempo que transcurra en el viaje no será suficiente como para preparar lo que necesito para poder sacar adelante lo que se nos encarga. Recupero un documento del Consejo Superior de Investigaciones Científicas que me han remitido desde Gibraltar, lo firma un eminente investigador y en él aparece documentación bastante seria sobre el producto demandado por el cliente.
El destino final en esta ocasión no será Malabo, ni Bata, -la segunda ciudad en importancia del país-, sino una recóndita zona del interior continental, uno de los puntos más próximos a la frontera con Gabón. Tras la llegada a Bata, reviso la lista de material así como el Land Rover. Samuel, uno de mis colaboradores, que es natural de Camerún llega por la tarde y comenzamos a hablar de la incursión en la zona. Hay que comprobar minuciosamente el coche, la radio, el material de campaña, nada se puede dejar al azar, será un viaje corto pero imprevisible. En esta ocasión la razón principal de la misión es conseguir polvo de Ekong.
El polvo de Ekong es un compuesto de varios principios activos conseguidos de plantas que paralizan por completo a un ser vivo hasta hacerlo pasar por muerto. Después del uso de esta substancia, la persona carece por completo de voluntad puesto que se producen daños cerebrales severos y, en el mejor de los casos, su funcionalidad queda tan afectada que no hay muestra de ningún tipo de voluntad o iniciativa propia en el sujeto. La maltrecha persona a partir de haber sufrido un Ekong, sólo puede obedecer lo que se le dice. Si mezclamos este fenómeno, con la naturaleza animista de los nativos africanos, el resultado es terrorífico, todo el mundo obra y actúa ante estos sujetos como si de muertos vivientes se tratase. (Continuará)

“Tu traes muerte y me juzgas, la muerte que yo causo quita el dolor.” Las…

El colaborador de El Reservado ha viajado a Guinea en busca del polvo de Ekong, un…





