Medallas para dos espías enemigos
En un Consejo de Ministros controvertido, que aprobó la reforma laboral, también se dio el visto bueno a una larga de serie de condecoraciones, entre las que aparecen funcionarios del Cesid, algo muy poco habitual.
A propuesta de la ministra de Defensa, Carme Chacón, se concede la Gran Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco a Agustín Cassinello, que como el resto de sus compañeros no la recibe por ser general, pues es coronel, sino por ostentar el cargo de director general.
A continuación aparece el nombre de Francisco Montes, que recibe la misma condecoración que su compañero, que no amigo. Pues los dos protagonizaron en la etapa de Alberto Saiz como director uno de los enfrentamientos más virulentos que ha vivido el CNI. El primero era director general de Inteligencia y el segundo director general de Operaciones, los cargos más importantes tras el del director y la secretaria general. Montes había conseguido una mayor influencia a su visión del trabajo por parte del director y cuando Cassinello se enfrentó con él, Saiz decidió cesarle. Meses después, comenzó la filtración de información a la prensa, que dejó en evidencia supuestos malos comportamientos de Saiz, que terminó siendo sustituido por Félix Sanz, el actual director.
La tercera condecorada es Raquel Gutiérrez, que también llegó a ser directora general en la etapa de Saiz y a la que también cesó, como hizo con más de veinte altos cargos durante su mandato. Gutiérrez recibe la Gran Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco.
También recibe una medalla Ramón Trillo, que en la etapa de Saiz era el magistrado del Tribunal Supremo encargado de autorizar acciones del CNI como las escuchas telefónicas o las entradas en domicilios. En las denuncias contra Saiz antes de su cese, se afirmó que había colocado en la Casa a una hija del magistrado que debía dar el visto bueno a sus operaciones más conflictivas.

La semana pasada, Agustín Cassinello, uno de los máximos expertos del CNI…







Tanta prisa por repartir medallas a la etapa anterior, y tanto costó a los que realmente se lo merecían.
En cualquier caso otra vez un juez por medio de premios poco claros, y un ejecutivo con claros intereses políticos...
Decía Quevedo "Donde no existe la Justicia, es un peligro defender la verdad"