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Un día en la cárcel (II): el “kie”, el “pringao”…

“No chivarse y muerte a los violadores”

Por Carlos Rojo, 22 de mayo de 2010

08:30 horas: comienzan las carreras, los reclusos inician el día. Se escucha el murmullo, son los internos bajando las escaleras, acuden al comedor para desayunar. Así empieza un nuevo día y a la vez “las reglas no escritas” y que todos los presos cumplen, ya que los castigos por parte de los mismos internos se pueden hacer insoportables.

La primera de las reglas es el respeto al “kie” (interno que por unas u otras circunstancias ostenta un posición de poder sobre el resto de los internos). Esta superioridad se produce por ser el que mueve la droga dentro del establecimiento penitenciario, por ser el que mas “peculio” tiene y saben que a sus pechos tomaran café y no les faltará el tabaco, claro que en la cárcel todo tiene un precio.

Un “kie” que se precie, al menos ha tenido que demostrar que es el “más fuerte”, no sólo físicamente, sino que es capaz de enfrentarse a las normas, y que esa lucha no la termine pagando él. Siempre esta “el tolai” o “pringao” que se lleva las sanciones.

Y ese “kie” que mueve la droga, tiene su camarilla y para protegerse del resto al menos un “pincho”, que habitualmente no guarda él, sino que lo hace uno del grupo, y los lugares para esconderlos. Los más elegidos son las zonas comunes, ya que si, en una requisa o cacheo, los encuentran los funcionarios no pueden adjudicárselo a ningún interno.  

Camuflaje en las celdas

El lugar más frecuente para esconderlos suelen ser los servicios, ya que en el comedor o sala de televisión y juegos están los internos y alguno al verlo podía “chivarse” al funcionario. Otro de los escondites es la celda, donde hay muchas mas posibilidades de ocultarlo y tienen mas tiempo para hacer un buen camuflaje.

Me llamó la atención un pincho escondido en la pared. El interno había raspado en la pared de la celda la forma del cuchillo, un hueco perfecto, y estaba camuflado perfectamente. La pasta de dientes había servido para que la pared tuviera continuidad y sólo al pasar el detector de metales nos dio el aviso.

Los teléfonos móviles se esconden por piezas. La batería en un lugar, la carcasa en otro y el resto del aparato en otro, así ocupa menos. Antiguamente, en la década de los 80, también se encontraron pistolas y al igual que los móviles estaban escondidas por partes, y aunque suene a película las pasaban en los zapatos. Esto ocurría en Carabanchel y en la Modelo de Barcelona.

En ésta última todavía había menos problema, ya que la prisión está en el centro y desde la calle Provença, se lanzaban pistolas, y todo tipo de drogas. Caían las bolas a los patios, los funcionarios las cogian e inmediatamente un preso se levantaba el jersey, se tapaba la cara, sacaba un pincho, te lo ponía en el cuello y había que soltar la bola. Los héroes son los de los tebeos, siempre nos quedaba habernos fijado en las zapatillas y posteriormente buscarle entre 600 internos que podía tener una galería.

Adosando el “pincho” con chicles

Regresamos a los lugares o escondites. Entre ellos está el típico del colchón, otro  debajo de las sillas -adosando el pincho con chicles-, debajo de las mesas en las salas de juego, en las cisternas en los servicios, atando con un hilo casi transparente el cuchillo y dejando caer al váter, y así una infinidad de lugares y objetos.

En cuanto al “código” de los internos, esas reglas no escritas, se pueden resumir en tres: la primera y más importante NO CHIVARSE, la segunda A LOS FUNCIONARIOS NI AGUA, y la última MUERTE A LOS VIOLADORES.

En la cárcel pasa de todo, son 24 horas pensando y en la mayoría de las ocasiones 24 horas de ocio. Pues igual que en un pueblo.

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3 Comentarios
charlyjument
24 de Mayo de 2010 a las 19:51
Amigo Carlos Rojo. Soy un compañero tuyo con 15 años de profesion. Estoy totalmente deacuerdo con tus comentarios. Pero olvidas un detalle sobre los escondites que un interno tiene para sus pinchos. Y es el "pringao" que se le guarda. Lo lleva con el, escondido y asi el Kie podra ser cacheado sin problemas si llegara el caso. Esta es un figura que seguro conoces. Un saludo y me alegro por vuestra iniciativa.
Ecocalderas
24 de Mayo de 2010 a las 18:47
Toky van acompañados precisamente por eso... si el de Marta del Castillo no lleva un guardian, se lo cargan. Este tipo de delincuentes tienen un alto riesgo ya no de perder la vida hoy día, aunque podría ser, si no de ser objeto de abusos, maltratos y en consecuencia hasta la muerte. Algunos presos como el amigo aquí llama ''Kie'', aceptan labores de protección a determinados hijos de.... a cambio de vista gorda, reducción de condenas, favores extra carcelarios y más... te sorprenderías. Es la única forma de mantenerlos medianamente normal. El gobierno sacó la excusa de que si quería suicidarse, que esto o lo otro, pero la realidad es que sin ''kie'' personajes como el asesino de Marta tienen muchas opciones de ser objeto de abusos y de perder la vida allí dentro. Y esto es España, carceles Hotel, informate de EEUU, Marruecos, etc etc... la cosa cambia a muuuucho peor.
Toky_Ona
23 de Mayo de 2010 a las 07:29
MUERTE A LOS VIOLADORES, creo q eso seria en el "antiguo" codigo mucho me temo q en las carceles incluso se a perdido como decirlo el codigo de "honor" por q si no gente como el "presunto" asesino de M. del Castillo vive incluso con un preso de "confianza".... o "cachuli" vivia tambien el Alahurin....
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