Fox: “La guerra contra el imperio invisible”
Los límites entre gobiernos, empresarios y ciudadanos se están borrando debido a Internet según ha explicado el secretario de Defensa británico, Liam Fox, en una rueda de prensa celebrada recientemente. Allí hizo públicos el número total de ataques informáticos registrados a lo largo del año 2010, contra intereses políticos, públicos y económicos del Reino Unido.
Más de 1.000 intrusiones fueron perpetradas, a lo largo del año pasado, por criminales y agencias extranjeras de espionaje, con el objetivo de intentar robar documentos confidenciales e interrumpir servicios en la Red. Estos datos han sido recopilados por el Ministerio de Defensa y revelados por el Sr. Fox.
Durante la rueda de prensa celebrada a principios de este mes, el secretario de defensa anunció la existencia de una creciente amenaza para el país que proviene del ciberespacio. Un nuevo tipo de guerra a la que están sometidos constantemente los diferentes departamentos gubernamentales de Inglaterra y que según Liam Fox, “a través de las redes centrales de defensa se calcularon un promedio de más de un millón de alertas de seguridad todos los días”.
Los datos recopilados durante este periodo de tiempo mostraron que la mayoría de los mensajes de alerta estuvieron provocados al recibir los conocidos correos “spam”, pero aun así muchos de estos correos mostraron signos evidentes de haber sido creados para superar la barrera de seguridad e infiltrarse y robar en los sistemas informáticos del Ministerio de Defensa.
Hacer públicos unos datos como estos por parte de un gobierno que ha sido atacado por “fuerzas extranjeras” no se hace a la ligera sino que, en la mayoría de los caso busca conseguir otro tipo de metas. En este caso, existe la posibilidad de que el secretario de Defensa intentase “justificar” el nuevo programa de armas cibernéticas que Reino Unido está desarrollando para que sus diferentes ministerios puedan responder –defensiva u ofensivamente- a los ataques que provienen del ciberespacio, una información revelada una semana antes por el diario británico The Guardian.
El Gobierno inglés invirtió el año pasado más de 650 millones de libras para ampliar y reforzar sus sistemas de seguridad cibernética, un presupuesto que se enfocó sobre todo en el apartado de Defensa Estratégica nacional. “Entre 2009 y 2010, los incidentes de seguridad se han más que duplicado y eso que no se trata de Afganistán” dijo Fox.
“Nuestros sistemas operativos están centrados en aquellos delincuentes, servicios de inteligencia extranjeros y otros agentes maliciosos que tratan de explotar a nuestra gente, corromper nuestro sistema democrático y robar información confidencial” continuó diciendo el secretario de Defensa, Liam Fox. “Se trata de hacer frente a una guerra contra el enemigo invisible; una amenaza muy sofisticada que cada día crece más y más” y en la que habrá que luchar de igual a igual contra las amenazas que surjan desde lo más recóndito de la Red.






